La crisis de desabasto de medicamentos e insumos que enfrentan los hospitales del IMSS-Bienestar en la ciudad de Puebla está poniendo en riesgo la vida de los pacientes. Las deficiencias del sistema de salud pública afectan especialmente a quienes no cuentan con seguridad social y se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, obligando a sus familiares a asumir la responsabilidad de cubrir los costos de medicamentos y equipos faltantes para tratar a sus seres queridos.
Aunque la atención que brindan trabajadores de la salud en los hospitales generales del Norte y Sur, del Niño Poblano y de Ortopedia y Traumatología –considerados los más importantes del sector a nivel estatal– suele ser buena, pese a las carencias, familiares se convierten en los responsables casi directos de mantener con vida y buen estado a sus familiares enfermos.
La falta de medicamentos esenciales y antibióticos especializados en el sistema de salud pública se traduce en un costo indirecto para los pacientes y sus familiares. Cuando los hospitales no disponen de los insumos necesarios para brindar atención adecuada, los tratamientos se ven interrumpidos hasta que los familiares logran conseguir lo que falta por su cuenta.
En las últimas semanas, las deficiencias en el sistema IMSS-Bienestar en el estado. Desde la Mixteca hasta la Sierra Norte y la Sierra Negra, las carencias en los hospitales públicos más importantes de la región ponen en riesgo la salud de la población sin seguridad social, exacerbando la brecha en el acceso a servicios médicos de calidad.